miércoles, 22 de mayo de 2013


LOS OCÉANOS ESTÁN  CONTAMINADOS

Para la mayoría de nosotros, visitar las playas significa disfrutar de días soleados, sentir la refrescante brisa que amortigua el calor, escuchar el sonido arrullador de las olas y experimentar esa agradable sensación cuando corremos o caminamos sobre la arena. Aún más, el contemplar un amanecer o un atardecer teniendo como referencia al ondulante mar, estimula nuestra imaginación.
En cualquier lugar del país donde vivamos, ya sea en las ciudades del valle central o de otros valles, o en los pueblos de las montañas, de las llanuras, o de las costas, nosotros vamos a producir a diario una gran variedad y cantidad de desechos, por ejemplo basura, aguas usadas que llevan detergentes y otras cosas.
Muchos de estos desechos van a ser transportados por medio de los ríos hasta el mar, así que más pronto o más tarde se van a contaminar las playas y sus aguas adyacentes. En lo que concierne a Costa Rica, sus habitantes somos responsables de la salud ambiental de unos 212 km de playas en el límite con el Mar Caribe, que es una parte muy especial del Océano Atlántico, y de unos 1016 km de playas en el límite con el Océano Pacífico.
Por lo tanto, tenemos la obligación de conocer cuáles son los contaminantes que producimos en todo el país, porque muchísimos de ellos van a afectar nuestras hermosas costas. A esto hay que agregar que las corrientes marinas cercanas a las playas y los barcos que nos visitan, también son fuentes de contaminación importantes.
Entre los contaminantes que podemos observar en las playas, la basura es uno de los más impactantes para nuestros sentidos; pero hay otros que no vemos o que sólo en ciertas ocasiones nos percatamos de su existencia. Pueden estar depositados en la arena o se encuentran en el agua del mar y algunos son grupos de bacterias que causan enfermedades a las personas y otros son sustancias químicas.

Los océanos y mares están casi todos contaminados


Casi cada rincón de los océanos ha sido dañado de alguna manera por la actividad humana y cerca del 41% de sus aguas están seriamente afectadas, según un estudio publicado esta semana.
Las áreas costeras están contaminadas por residuos. Las ostras y la pesca están desapareciendo. Islas flotantes de basura del tamaño de pequeños estados estancan lo que solía ser agua corriente. Las aves y ballenas son golpeadas por barcos que dejan un rastro de petróleo y desechos a su paso.





Isla basura' en el océano Pacífico será otro continente

Científicos dicen que 'sopa de plástico' se ha multiplicado por cien en una década.

Corría el 13 de agosto de 1997 y el oceanógrafo Charles Moore navegaba por el Pacífico. Su velero volvía a California desde Hawái, luego de una regata. Él y sus cinco tripulantes habían tomado una ruta poco transitada y ese giro inesperado en su bitácora también cambió sus vidas y el sentido que tenía hasta ese momento el océano para ellos. De un momento a otro, comenzaron a ver una hilera de bolsas de plástico, redes, conos asiáticos de señalización de tráfico, jarras, zapatos, cepillos de dientes, muñecas descabezadas y bombillos.

CUIDA NUESTRA NATURALEZA EVITANDO BOTAR DESPERDICIOS  PLASTICOS Y OTROS EN CUALQUIER LUGAR. NO HAY QUE OLVIDAR QUE SE PRODUCE UNA CADENA DE PROCESOS QUE  A LA LARGA RECAE EN NOSOTROS MISMOS.
 La próxima vez que vayas a tu playa preferida , tal vez encuentres en la arena, basura que otras personas dejaron allí.
No fue basura dejada por ti, pero:
Es TU PLAYA,
ES  TU MAR,
Y TU DEBES HACER ALGO POR ELLOS.
Muchos padres juegan con sus hijos al juego “vamos a ver quien consigue juntar la mayor cantidad de plásticos” como forma de una sutil lección de ecología.  Otros, en silencio recogen un plástico abandonado  y lo llevan para sus casas, con restos del mar.
Tú los verás pasar sonrientes sabiendo  que posiblemente salvarán un Delfín.
“NO SE PUEDE DEFENDER LO QUE NO SE AMA Y NO SE PUEDE AMAR LO QUE NO SE CONOCE”
Este mensaje es preciso que de él todos tomemos conciencia de la importancia del cuidado de nuestros  lagos,  represas, ríos, valles , praderas y montañas, pues   de ello depende la vida  de miles de aves, animales y peces , de la flora y fauna, y por ende de toda la NATURALEZA, y por consiguiente de TODA LA HUMANIDAD, ya que sin ellos, no tendremos como subsistir.

10 cosas que puedes hacer para salvar los océanos



1. Reducir las emisiones de CO2 y el consumo de energía
Se pueden reducir los efectos del cambio climático en el océano dejando el coche en casa cuando puedas. Hay que ser consciente del consumo de energía en el hogar y el trabajo e intentar reducirlo. Cambiar a bombillas compactas de luz fluorescente o utilizar las escaleras son cosas simples por las que uno puede empezar.


2. Hacer compras seguras y sostenibles de pescado
Poblaciones mundiales de peces se están agotando rápidamente debido a la demanda, la pérdida de su hábitat y las prácticas de pesca insostenibles. Al hacer la compra o salir a cenar, ayudar a reducir la demanda de estas especies sobreexplotadas escogiendo productos  saludables y sostenibles.


3. Utilice menos productos de plástico
Los plásticos que terminan como basura en el mar contribuyen a la destrucción de los hábitats y pueden provocar la muerte a miles de animales marinos cada año. Para limitar su impacto, podemos reutilizar las botellas de agua, guardar los alimentos en recipientes no desechables, utilizar bolsas de tela para transportar nuestras compras. En el fondo se trata de reciclar lo máximo posible.


4. Ayudar a cuidar las playaa
Si te gusta el buceo, el surf, o relajarse en la playa, intentaremos dejar el lugar recogido una vez abandonemos la playa. Intentaremos también alentar a tantas personas como podamos a respetar el medio marino y haciéndoles partícipe de ello.


5. No comprar productos que se aprovechan de la Vida Marina
Algunos productos contribuyen al daño de los frágiles arrecifes de coral y las poblaciones marinas. Evite comprar artículos tales como joyería de coral, accesorios de pelo hechos con conchas (a partir de las tortugas carey), y productos derivados del tiburón.


6. Amigo del mar
Intentar ir con cuidado con los alimentos prominentes del mar que le damos a nuestras mascotas. Leamos las etiquetas de los productos y consideremos la sostenibilidad de estos a la hora de comprarlos. Evitar comprar para un acuario los peces de agua salada capturados de su hábitat natural ni arrojar peces u otras especies marinas criadas en acuarios al mar, esta práctica puede introducir especies no autóctonas perjudiciales para el ecosistema existente.

7. Apoyar a las organizaciones que trabajan para proteger el Mar
Muchos institutos y organizaciones están luchando para proteger los hábitats marinos y la fauna marina. Encontrar una organización nacional y considerar la posibilidad de apoyo financiero o de voluntariado para el trabajo práctico o de promoción.

8. Influir un cambio en su comunidad
Realice investigaciones acerca de la política oceánica de los funcionarios públicos antes de las elecciones o ponerse en contacto con sus representantes locales para hacerles saber que apoya los proyectos de conservación marina. Considere la posibilidad de restaurantes solidarios y tiendas de alimento que ofrecen sólo productos pesqueros sostenibles.


9. Viajar por el mar responsablemente
Si practica deportes como el kayak u otras actividades que se realicen en el agua, no tire nada por la borda y sea conscientes de la vida marina que habita en las aguas que le reodean. Si está planeando hacer un crucero para sus próximas vacaciones, elija la opción que sea más respetuosa con el medio ambiente.


10. Obtener información sobre los océanos y la vida marina
Toda la vida en la Tierra está conectada con el océano y sus habitantes. Cuanto más infomado esté acerca de los problemas a los que se enfrenta este sistema vital, más querrá ayudar a garantizar su protección e inspirará a otros a hacer lo mismo.