LOS OCÉANOS ESTÁN CONTAMINADOS
Para la mayoría de nosotros, visitar las playas significa disfrutar de días soleados, sentir la refrescante brisa que amortigua el calor, escuchar el sonido arrullador de las olas y experimentar esa agradable sensación cuando corremos o caminamos sobre la arena. Aún más, el contemplar un amanecer o un atardecer teniendo como referencia al ondulante mar, estimula nuestra imaginación.
En cualquier lugar del país donde vivamos, ya sea en las ciudades del valle central o de otros valles, o en los pueblos de las montañas, de las llanuras, o de las costas, nosotros vamos a producir a diario una gran variedad y cantidad de desechos, por ejemplo basura, aguas usadas que llevan detergentes y otras cosas.
Muchos de estos desechos van a ser transportados por medio de los ríos hasta el mar, así que más pronto o más tarde se van a contaminar las playas y sus aguas adyacentes. En lo que concierne a Costa Rica, sus habitantes somos responsables de la salud ambiental de unos 212 km de playas en el límite con el Mar Caribe, que es una parte muy especial del Océano Atlántico, y de unos 1016 km de playas en el límite con el Océano Pacífico.
Entre los contaminantes que podemos observar en las playas, la basura es uno de los más impactantes para nuestros sentidos; pero hay otros que no vemos o que sólo en ciertas ocasiones nos percatamos de su existencia. Pueden estar depositados en la arena o se encuentran en el agua del mar y algunos son grupos de bacterias que causan enfermedades a las personas y otros son sustancias químicas.
